10.03.2021
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“Frauscher siempre me ha transmitido la confianza necesaria para afrontar nuevos retos”

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Dedicamos nuestra nueva serie a mujeres fuertes que en los últimos años han marcado decisivamente el desarrollo empresarial de Frauscher. En la primera entrega presentamos a Melanie Gangl, directora ejecutiva de Frauscher UK, quien nos revela interesantes aspectos de sus destinos hasta la fecha y además ofrece valiosos consejos para futuras directivas.

Melanie, ya llevas casi 11 años trabajando en Frauscher. ¿Por qué continúas disfrutando de tu trabajo?

La respuesta a eso es muy sencilla: Frauscher confía en mí una y otra vez a la hora de afrontar nuevos retos. Cuando he querido reciclarme y aprender cosas nuevas, mis superiores siempre me han apoyado y alentado. Solían decir: “Puedes hacerlo, puedes sacarlo adelante”. Este respaldo me espolea y me transmite la sensación de estar en la empresa adecuada. Este es uno de los motivos por los que continúo aquí.

Otro motivo es la posibilidad de acumular experiencias en nuestros numerosos emplazamientos internacionales. Siempre quise salir al extranjero y estoy encantada de que Frauscher me haya brindado esta oportunidad y me haya apoyado en mi proyecto. Si la empresa te ofrece esta posibilidad, facilita todo el proceso de salir al extranjero. Creo que el hecho de trabajar en otros países y culturas hace mi trabajo todavía un poco más interesante y apasionante. Estos dos factores son los más importantes para mí, y Frauscher los ha satisfecho. Este es el motivo por el que sigo en Frauscher. 

En tus inicios completaste unas prácticas en Frauscher y luego fuiste ascendiendo paso a paso. ¿Por qué te fijaste en Frauscher?

Siempre me han estimulado los nuevos desafíos, sobre todo, cuando alguien decía: ¡Eso es imposible! ¡Las afirmaciones de este tipo me motivaban! Por ejemplo: aún recuerdo perfectamente mis primeros años cuando en la producción, más concretamente en la fabricación de sensores, había empezado a trabajar en la optimización del tiempo de ciclo y mi compañero por entonces me dijo: “¡Esto no puede hacerse de ninguna manera!” Eso me sirvió como acicate para demostrar que sí podía hacerse… y funcionó.

Otro factor de Frauscher que me estimulaba era la internacionalización en marcha y las nuevas tareas que ello comportaba. Todavía recuerdo muy bien cuando fundamos la sucursal en la India y tuve la oportunidad de organizar la formación inicial para los primeros colegas indios en Austria. Eso fue un tema nuevo y apasionante para mí. Estaba orgullosa de poder participar en ese nuevo proyecto. 

Melanie Gangl y su equipo de producción en Mysore

¿Se ha desarrollado tu carrera tal como la planificaste?

No, pero ¿quién planifica su carrera con tanta exactitud cuando se es joven? Yo no lo hice, y tampoco me arrepiento. Si uno lo planifica siempre todo al milímetro, es posible desviarse en algún punto y entonces llega la insatisfacción. Pero, aunque no he planificado mi carrera, todos mis cargos encajan en el gran cuadro que me gustaría completar algún día. Creo que es conveniente tener siempre en mente una visión, una idea guía de dónde se quiere estar «en algún momento». Yo la tengo desde que me incorporé a Frauscher, y en algún momento el cuadro acabará de “pintarse”. 

Para mí, hacer carrera no significa alcanzar un cargo determinado. A mi juicio, la carrera es el camino hacia la meta y todos los temas que se abordan y de los que se aprende durante este camino. Naturalmente, no he llegado por casualidad hasta donde estoy actualmente, aunque a menudo “casualmente” se necesite o se esté buscando justo en ese momento una persona para un cargo concreto. Está claro que hay que hacer los deberes y, a menudo, hacer un esfuerzo extra y demostrar interés. 

A mi parecer, también es muy importante no agachar la cabeza cuando se te propone un nuevo reto, sino decir que sí y confiar en conseguirlo (mi consejo a las mujeres: ¡confiad en vosotras mismas y no os autoconvenzáis de que no podéis lograrlo!). Esta fue mi actitud cuando me propusieron hacerme cargo de la producción india. Esto significaba crear y dirigir como mujer de 30 años un equipo con más de 20 colegas masculinos, y hacerlo además en una cultura distinta. Cuando cuatro años después me propusieron responsabilizarme de la sucursal inglesa, volví a verme en una situación parecida. Era una época en la que las sucursales de Frauscher eran dirigidas mayoritariamente por colegas varones de mayor edad y más experimentados.  

Esto también requiere valentía y autoconfianza. ¿Cómo lograste salir adelante en un sector todavía dominado por los hombres? ¿Continúan existiendo prejuicios en ese sentido?

Eso nunca fue un gran problema para mí. Tampoco me he sentido incómoda en ningún momento. 
Sin embargo, durante mis comienzos en Frauscher quería demostrarme a mí misma que como mujer podía cambiar cosas en la producción. Allí llevé a cabo numerosos proyectos de optimización. Tuve la gran ventaja de que siempre conté con el respaldo de Gerald Buchinger, quien por entonces era mi jefe. En mis inicios siempre me ayudó mucho implicarme activamente y, sobre todo, en la producción, ayudar en los proyectos de optimización, p. ej., en medidas de conversión. A veces sigo bromeando a día de hoy con Gerald sobre la idea de marcar con pegatinas los “aparcamientos para vehículos de producción” en la producción, empezando por el suelo. 

Nunca tuve la sensación de tener que demostrar mi valía como mujer en Frauscher. 
Y siempre me ha parecido que las mujeres tienen la ventaja de ser mujer, ya sea en la manera en que influyen en la comunicación y la guían en reuniones mixtas o dominadas por hombres y en cómo entienden los equipos. Llaman la atención porque en la mayoría de las reuniones existe una proporción de 20/80, un 20 por ciento de mujeres frente a un 80 por ciento de hombres. Creo que el hecho de ser mujer en un sector dominado por los hombres solo puede comportar ventajas, si una sabe aprovecharlas correctamente. 

Melanie Gangl en su despacho en el Reino Unido

¿Qué papel desempeña en todo esto la cultura corporativa de Frauscher?

En general, la cultura corporativa juega un papel importante y sin duda es uno de los motivos por los que continúo en Frauscher. Algo que desde el principio me sorprendió muy positivamente fue la cultura del tuteo. El trato informal garantiza una comunicación de igual a igual, que llega hasta nuestro CEO. Además, he constatado que fortalece el sentido de comunidad, la motivación y la innovación. Ya durante mi primer año percibí que Frauscher es como una gran familia que crece sin parar. Esto me pareció un aspecto muy positivo y ha contribuido a que me sintiera a gusto aquí. 

Desde 2020 eres Managing Director de Frauscher UK, un mercado importante para Frauscher. ¿Cómo es tu jornada típica como Managing Director?

Mi asunción del cargo de Managing Director el año pasado resultó algo distinta de lo esperado. Si bien ya conocía en cierta medida al equipo, de hecho, me incorporé al cargo cuando el mundo entero entraba en confinamiento. Difícil de creer, pero cierto: como Managing Director, hasta la fecha todavía no me he reunido nunca personalmente in situ con todo mi equipo, sino que siempre lo he hecho de forma virtual. 

Mi día a día como Managing Director durante el primer año consistió inicialmente en conocer el negocio y los procesos. Siempre digo que el primer año es un “año para conocer”. Estudias todos los procesos, entiendes qué hacen las distintas áreas y cómo lo hacen, quién es responsable de qué y cómo trabaja el equipo. Actualmente todavía me implico mucho en la actividad operativa y aprendo mucho al respecto. 

Mi meta es comprender la totalidad del negocio desde la base. En los últimos meses se ha puesto cada vez más de manifiesto que me concentraré en el desarrollo de la sucursal. Estoy ansiosa por entrar en acción y me ilusionan los nuevos temas. Entre estos se cuentan el desarrollo de nuevas áreas de negocio y el énfasis en la digitalización, para poder explotar nuevos potenciales en el futuro. También es decisiva la dirección en que desarrollemos a nuestro equipo para estar preparados para afrontar el futuro. Hay muchos temas pendientes que quiero abordar durante los próximos años. 

Melanie Gangl con el equipo de dirección indio

Anteriormente trabajaste durante casi 7 años en el emplazamiento de Austria, entre otras, cosas como Manager Process Management, y más tarde ocupaste el cargo de Production Director en la planta de la India. Sin duda la decisión de trasladarte al extranjero durante un tiempo prolongado no fue sencilla. ¿Cómo se dio esa situación?

Diría que fue de nuevo la casualidad de estar en el lugar adecuado y precisamente en busca de un nuevo reto. Cuando me surgió la posibilidad del emplazamiento de la India, no estaba claro desde el principio que fuera a hacerme cargo de la producción. En una primera fase pasé medio año volando de un lado a otro cada 2-3 semanas. En aquel momento aún era Process Manager con un equipo de 3 personas en Austria.

El tema de la producción india se desarrolló inicialmente como un proyecto en paralelo. Siendo sincera, si la dirección austriaca me hubiera propuesto en ese momento trasladarme a la India y responsabilizarme de la producción, no habría estado preparada y probablemente no me habría atrevido a dar ese paso. Pero, después de medio año ejerciendo funciones de apoyo y tras la primera fase de conocimiento del emplazamiento indio, identifiqué el potencial en la producción y estaba segura de poder contribuir positivamente. Así que acepté directamente cuando en febrero de 2017 se me ofreció asumir ese cargo. Tres semanas después ya estaba en el avión rumbo a la India con un contrato de un año: empezaba la aventura de la India. Aceptar esta tarea y este reto fue una de mis mejores decisiones. El contrato de un año se acabó convirtiendo en dos años y medio.

¿En qué medida te ha marcado tu etapa en la India?

El tiempo que pasé en la India me marcó tanto porque comprendí que hay mucho más que aprender y experimentar en el mundo. Hoy en día me alegra mucho haber recibido esta oportunidad y haber tenido el valor de emprender la aventura en la India. Se me dio la posibilidad de conocer y entender un país totalmente distinto con sus diferentes culturas. 

Por primera vez, tuve la oportunidad de dirigir un equipo tan grande y aprender cómo otras culturas funcionan en equipos. Mi época en la India me ha permitido desarrollarme profesional y personalmente para gestionar nuevos retos. 

¿Ya has alcanzado profesionalmente todo lo que te habías propuesto? ¿Qué metas te quedan por alcanzar?

Creo que no puedo ni quiero responder tan fácilmente a esta pregunta, porque no se trata tanto de la meta en sí como del camino que conduce a ella. Si ya hubiera alcanzado a día de hoy todas mis metas, ¿qué desafíos podría afrontar entonces durante los próximos 30 años? No me identifico únicamente por el hecho de desempeñar actualmente el cargo de Managing Director UK. Es mucho más importante todo lo que todavía puedo aprender precisamente en esta posición, y de nuevo en otro país. Para mí es importante que el contenido del trabajo me llene. Esto incluye la dirección y el desarrollo de un equipo y de las áreas de negocio, así como la dirección empresarial. Me resulta muy apasionante probar continuamente nuevos temas y encontrar caminos para superar retos. 

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